lunes, 12 de enero de 2009

Ana de las Tejas Verdes

Resumen: Cuando los hermanos Marilla y Matthew deciden adoptar a un muchacho para que les ayude en Tejas Verdes, un error hace que envíen a una niña pelirroja y soñadora que acaba cambiando sus vidas y la de los habitantes de Avonlea.

ANÁLISIS DE ANA DE LAS TEJAS VERDES

Hubo a quien le dejó un mal sabor de boca, sin embargo, a mí personalmente me pareció una serie expresiva y sentimental, sin llegar al tono desagradable o morboso de otras series japonesas. A pesar de que Ana y Gilbert no hablan prácticamente en toda la serie, sí que me gustó el final donde Gilbert la acompaña y se deja entrever que eso será algo más que una amistad, que sin llegar a forzarlo en la serie.





Lo mejor:

Es una serie en favor de la vida, enseña a vivir la vida como un valor en sí mismo y a discernir qué cosas son realmente importantes y por cuáles vale la pena hacer un sacrificio (Ana se queda al final con Marilla y Gilbert le cambia a Ana el destino de su trabajo para que se quede en Avonlea).
Refleja el espíritu de la autora, incluso se relata como si fuera un libro. Los nombres de los capítulos se corresponden en muchos casos con los de los libros.
La filosofía de la promoción social: Ana pasa de ser una huérfana criticada a poder haber llegado a ser la persona de más éxito de Avonlea.
La presentación de personajes: cuando un personaje va a ser importante en la vida de Ana se recuadra como si fuera un cuadro.
Si la comparamos con la miniserie de Kevin Sullivan, se agradece el papel de la mujer del ministro (por fin se ve su total vinculación con el personaje de Ana).
Nos enseña a admirar los paisajes y a detenernos a contemplar su belleza (Ana le dice a Diana que tienen mucha suerte de vivir un día tan bello, pues éste no se repetirá, habrá otros días bellos, pero no serán “ese” en particular).
Rompe con el tópico de la niña guapa y buena que se caso con el chico rico. Ana no es el prototipo de chica guapa y Gilbert no es rico, pero son almas gemelas.

Lo peor:

La traducción del título: no debería ser “Ana de las Tejas Verdes”, sino “Ana de Tejas Verdes”, pues Tejas Verdes es un lugar, no un apodo ni un adorno que lleve ella en la cabeza
La traducción del nombre de Ana, en el original se llama Anne y ella pide que lo escriban con “e”, sin embargo, en la serie lo dejan como Ana y ella pide un a sola “n”, cuando hubiera parecido más elegante escribirlo con dos.
El capítulo de la manzana envenenada sobra (creo que no sale ni en los libros).
Se han dramatizado algunas escenas que realmente eran bromas en la miniserie de Kevin Sullivan: cuando se pierde el broche, cuando no tapa la crema, cuando confunde un ingrediente...
Se cebaron en exceso con la muerte de Matthew ¿eran necesarios tres capítulos repitiendo lo mismo?
Ana sufría demasiado, sobre todo cuando esperaba los resultados de sus exámenes.

Para recordar:

Las escenas donde ella sueña y se ve volando y rodeada de flores.
Ana cambia el nombre de los lugares por otros más poéticos.
El camino que recorre Ana con Matthew al llegar a Tejas Verdes.
El contraste del carácter de Ana (fantasiosa e idealista) con el de Marilla (realista y práctica).
La promesa de amistad entre Ana y Diana.
Ana rompiendo la pizarra en la cabeza de Gilbert cuando él la llama “zanahoria” aludiendo a su cabello rojo.
Matthew le compra a Ana un vestido con mangas de farol.
Ana está agarrada al puente esperando que alguien la salve y, de repente, ve un bote donde Gilbert se acerca.

Lo más:

Gracioso: Ana cuando no para de hablar y sigue a Marilla para contarle cosas mientras ella trabaja.
Increíble: Ana pregunta si una de las flores tiene nombre propio, aparte del nombre común.
Vergonzoso: la presentación que hace el señor Phillips de Ana delante de toda la clase.
Decepcionante: Ana cree que Marilla le está haciendo unos vestidos preciosos y luego se encuentra con que eran los “prácticos vestidos al estilo Marilla”.
Bestia: la pizarra rota en la cabeza de Gilbert.
Cínico: el señor Phillips castiga a Ana sentándola con Gilbert por llegar tarde (habían llegado tarde todos los chicos, pero sólo la castiga a ella).
Casual: Gilbert pasa por allí justo cuando Ana se estaba casi ahogando.
Exagerado: todos los lloriqueos en el discurso de despedida del señor Phillips.
Áspero: Ana si vuelca a la barca por no dejar que Gilbert le ayude a subirse en ella.
La mayor alcahuetería: cuando todas las mujeres de Avonlea, incluida la seria Marilla, se presentan en casa de Raquel Lynde por la noche y con excusas tontas para ver al nuevo ministro y su esposa que están alojados allí.
Peor momento: Ana va por primera vez a la iglesia con una corona de flores en el sombrero y la critican todas las chicas en voz baja.
Tierno: Matthew le regala a Ana un vestido con vestido con mangas de farol.
Tierra trágame: Ana se tiñe el pelo y se lo pone….verde!!!
Apurada: casi se queda sin palabras cuando tenía que de recitar el poema.
Inconsciente: Ana acepta el reto de Josie y camina por el tejado.
Confusión: pone linimento al pastel de la señora Allan.
Excitante: Tía Josephine lleva a Ana y a Diana a la ciudad.
Decepción: Ana dejó hablar a la señora Spencer y luego le dijo que no le interesaba que la adoptaran: quería quedarse con Matthew y Marilla.
Disgusto: La señora Barry prohíbe a Ana que siga siendo amiga a Diana.
Sobrante: la manzana envenenada y las cavilaciones de Ana sobre si está Diana enferma cuando realmente se ha ido a la ciudad.

La promoción de la mujer:

En pocas series se encuentran mujeres de tanta personalidad: parece una serie para promocionar a la mujer, dejando relegados a personajes masculinos con personalidades más planas (excepto Gilbert y Matthew).

Los personajes femeninos de la serie y lo que representan:


Ana: el espíritu idealista por encima de lo material: considera que hay mayor riqueza en los paisajes de Avonlea que en la vida de lujo de Charlottetown, valora el sacrificio personal respecto a los demás que su propio éxito (cuando dice que quiere ser misionera para “aspirar a algo más, cuando decide quedarse con Marilla en lugar de ir a estudiar fuera), sabe valorar las pequeñas cosas (la carta de invitación de la señora Allan, el vestido con mangas de farol, el paisaje…) reparte sus cosas con Diana porque así las disfruta más, no se deja adoptar por un hombre rico. Les da a las cosas valor relativo (al final les dice a sus amigas que los estudios no deben restar tiempo a otras cosas más importantes como admirar el paisaje, la carta que escribe a su amiga de Charlotteown donde le dice que se queda en Avonlea porque allí también puede colmar sus aspiraciones). No representa el modelo de niña guapa, sino que es inteligente e independiente. Sin embargo, su mal genio y cabezonería sale a flote cuando se trata de no perdonar a Gilbert y tiene que comprender que Dianan y ell apuedenn seguir siendo amigas aunque no estén juntas (Ana quería obligarla a ir a estudiar con ella a Queens).

Marilla: personaje práctico y realista, no le gusta la superficialidad. Resulta demasiado seria y estricta, Ana además la define como “poco romántica”. Refleja el espíritu de una persona trabajadora que sabe salir adelante, es precavida: ella es la que quiere sacar el dinero del banco cuando hay riesgo de quiebra. Sus dos mejores escenas son: cuando le dice a Ana que no fuerce a Diana a que haga lo que ella quiere (ir a estudiar a Charlottetown) y cuando le cuenta su historia con el padre de Gilbert.

Raquel Lynde: resulta desconcertante, pues pasa de decir que las mujeres deberían votar a aconsejar a Matilla que no deje ir a estudiar fuera a Ana para que “no se le llene la cabeza de pájaros”. Tan pronto dice que va a ver al ministro para criticarlo (lo que sería más revolucionario) como le dice a Marilla que no deberían adoptar a un huérfano (postura más reaccionaria). Es la persona que está mejor informada de todo Avonlea (¿se entiende la ironía?).

Señora Allan: ayuda a desmontar los prejuicios respecto a lo que debería de ser la esposa de un ministro religioso, incluso de lo que debe ser una persona religiosa. Es alegre, elegante sin pasarse, comprensiva y le gusta bailar. Se les critica a ella y a su esposo como si no pudieran tener vida personal. A Ana le gusta porque les deja que le hagan preguntas de religión y además se toma un interés personal por cada niño, invitándoles a tomar el te y preguntando a Ana por su vida; a ella acude Ana cuando no sabe si marcharse o no a estudiar fuera.

Señorita Stacy: excelente profesora, representa a una buen pedagoga que choca con los métodos del anterior profesor, el señor Phillips (que sólo se preocupaba de Prissy, su alumna predilecta). Se lleva por delante a Matthew para presentarse sin avisar en Tejas Verdes para conocer a la convaleciente Ana. Llega con el vestido de última moda, con una profesión bien remunerada y una educación exquisita. Incluso se atreve a jugar con los chicos y ganarles (a todos menos a Gilbert). Organiza el festival para sacar fondos para la bandera. Raquel Lynde la critica porque nunca había habido una mujer profesora en Avonlea (ya no podrán decir lo mismo, pues Ana fue detrás de ella). Le agradecen que los alumnos hayan llegado a tanto, incluso se queda para formarlos bien y para que accedan sin problemas en Queens. Cuando se marcha, escribe una carta personal a cada alumno.

Josephine Barry: representa la ciudad, el lujo, la elegancia, lleva a las niñas a restaurantes, su vida social es activa. Desea que Ana llegue a más y critica el hecho de ésta se sacrifique para quedarse con Marilla, pues considera a Ana como alguien que ha ido a más con su éxito e inteligencia.

Las chicas de Queens: definen a Ana como la esperanza para ganar a los chicos. Cuando comentan lo que quieren ser de mayores dicen cosas como “Yo quiero ser maestra para tener un empleo y un sueldo y no tener por qué casarme con nadie” (Jane), “A mí me gusta ser maestra, pero en cuanto encuentre a un chico me caso y lo dejo” (Ruby), “He venido para tener una formación mejor, pues ya sabéis que yo no necesito el dinero” (Josie). Ana dice que la gente d ela ciudad que tiene dinero son infelices y miran por encima del hombro a los demás, pero para Jane el dinero sí es importante porque da estabilidad. Curiosamente, Diana decía que estaba hecha para la vida de la ciudad y luego no quiso ir a estudiara allí.

La relación entre Matthew y Ana:
Desde el primer momento, Ana le simpatiza y cambia su carácter más reservado por ella (cuando invitan al ministro y su esposa, cuando va la festival de Navidad..). Ana adora a Matthew y éste llega a decirle que él quería a una niña, no a un muchacho. Él es muy perceptivo cuando se trata de ella, se percata de lo que distingue a Ana de las demás: los vestido de Marilla (sin mangas de farol) y hace un sacrificio para comprarle uno más bonito. Es partidario de darle a Ana una educación diferente a la que habían llevado ellos, como dejarle a Ana ir al festival de noche. Ana se presenta en Tejas Verdes en medio de una nevada cuando se entera de la convalecencia de Matthew. Además, es Matthew quien le dice a ana que ella ya no es una huérfana.

Matthew se equivocó en la decisión que le costó la vida (confiar en el banco de su amigo), pero no se equivocó con Ana, pues realmente enviaron del orfanato a la persona que ellos necesitaban.

La relación entre Ana y Gilbert:
Son dos personajes afines, ambos se incorporan al colegio más tarde de lo que debían, pero logran destacar gracias a su inteligencia. Gilbert es un muchacho burlón, su broma (“zanahoria”) le cuesta que Ana no le dirija la palabra y se niegue a perdonarla, pero lo más irónico es que a él le gustaba el pelo de Ana, aquello que a ella la acomplejaba y la hacía sentirse desgraciada. Los regalos de Gilbert no convencieron a Ana, que tiró la manzana que le dejó el muchacho e incluso se restregó la mano.

Cuando Gilbert leía poemas en Navidad, parecían ir dirigidos a Ana y es muy significativo en el festival de la señorita Stacy el momento en el que a Ana se le cae una flor y Gilbert la recoge y se la pone en el ojal antes de recitar. Ana mantiene una rivalidad con Gilbert, tal es así que cuando se entera de que Gilbert no puede ir a estudiar fuera porque no se lo puede permitir, a Ana ya no le apetecía tanto ir. Un ejemplo de esta rivalidad es cuando Ana no podía ir al colegio y decía “quiero volver pronto no sea que Gilb….otros chicos me adelanten”.

En una escena, Ana finge ser la Dama de la Azucena que va muerta en una barca hasta Camelot donde la espera Lancelot, pero la barca se hunde y, curiosamente, Gilbert pasa por allí y la salva.

Hay un momento en el que Gilbert y Ruby Gillis son novios, pero ella “no entiende no la mitad de lo que habla Gilbert”, sin embargo al final, Ana y Gilbert hablan durante más de media hora, ellos sí se entendían. “Somos almas afines, hemos ido contra nuestro destino”. No quedaron como novios, pero se vio que esa amistad se abría.

La historia se repite, pues el padre de Gilbert y Marilla vivieron una situación similar (aunque no acabaron juntos), quizá por eso Marilla no perdía ocasión para preguntarle a Ana sobre Gilbert y sus aspiraciones.

Esta vez la niña huérfana no se casó con un pretendiente rico, la familia de Gilbert era trabajadora, por eso su sacrificio fue mayor.

Las preguntas del millón:

¿Se equivocó la vida cuando enviaron a una chica en lugar de un chico? No, no se equivocó, pues ella era la persona que necesitaban.
¿No es extraño que el señor Phillips le dijera a Ana que tenía faltas de ortografía cuando la niña leía tanto?
¿Cómo se enteró la señora Lynde de que tía Josephine no iba a pagarle a Diana las clases de piano?
¿No resulta curioso que sean cuatro chicas a y sólo tres chicos los que van a Queens?
¿Cómo se hubiera malinterpretado hoy en día la relación de amistad entre Ana y Diana?(se comprometen a ser amigas para siempre, “Viremos siempre juntas como dos simpáticas ancianitas solteronas”).

5 comentarios:

  1. De esto sí que puedo opinar. Tenés razón, dramatizaron demasiado a Anne. La pobre se la pasa llorando, debe de haber sido re traumante para los niños que lo vieron xD

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  2. Gracias x toda la informacion que publicaste , me ayudo de mucho.

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  3. Esta serie me gustaba mucho cuando era pequeña, me encantaba el carácter de Ana.

    Te doy la razón en que la pobre sufría demasiado, normalmente fruto de su personalidad exagerada, pues no era para tanto. Aun así diré a favor del anime que en el libro de Montgomery la protagonista Anne es también así. Creo que no es que se dramatizaran algunas escenas sino que Sullivan en la serie le quitó dramatismo a ciertos pasajes del libro en los que Anne sufría a veces por cosas sin tanta importancia. Recuerdo por ejemplo que cuando condimenta el pastel con linimento en el libro ella se va llorando a su cuarto y se echa sobre la cama diciendo que será una desgraciada toda su vida por lo que ha ocurrido, igual que en el anime. De todas formas, si mal no recuerdo sí se dramatizó un poco la espera de las notas, pues es cierto que Anne en el libro sufría pero no tanto como en el anime, no estaba temblorosa por ejemplo ni se hacía tanta incidencia en su tensión aunque Montgomery nos dice que la siente.

    Me ha gustado mucho el análisis, es muy completo y me ha hecho recordar no sólo una de mis series favoritas de la infancia sino también sus momentos más carismáticos. A pesar de sus defectos era imposible no querer a Ana. Gracias por la información.

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  4. No leí los libros pero vi la serie hace poco y es hermosa.. una historia muy bonita.. :) Logra emocionar y hacerte reír :)

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